lunes, 9 de febrero de 2009

Amores imposibles, nº 21.




A estas alturas rodando
literalmente rodando
asumo mi destino,
araño cielos, tiento paraísos,
busco la clave que me traspase,
sin buscarla la busco,
la llave es un torso, un gesto,
la sonrisa de un amor imposible
o de otro amor imposible.
Los amores imposibles
-es tan evidente que siempre lo olvido-
son partes de ese mundo imposible
que es mi mundo verdadero.

Darío Jaramillo

1 comentario:

  1. Vivir en un mundo imposible
    como quien habita un oasis,
    un trozo de paraiso
    arrancado a la "cordura"...
    Vivir entre nidos
    de pájaros pobladores de cabezas...
    A veces no hay mayor realidad
    q la q nace o se nutre
    de deseos y promesas.

    ResponderEliminar